miércoles, 10 de septiembre de 2014

La cultura beat en expansión (resumen)


La generación beat no se manifiesta sólo en la literatura, sino en muchas otras maifestaciones culturales y en su propio estilo de vida. Una muy significativa es El Aullido (The Howl) de Allen Ginsberg, un poema escrirto para ser expresado como performance en 1955. Su expresión es poderosa, abrumadora, que se expande dentro del lector y lo contagia del descontento y rabia del autor. Su gran carga expresiva y todos los elementos sociales de los que habla lo convierten en un manifiesto para la generación beat. . Las manifestaciones beat construyen un gran número de símbolos que impulsan a la creación de signos referentes a su discurso en interpretaciones audiovisuales y cinematográficas.
Son varias las ramas que recogen el impulso beat. Entre ellas tenemos el cine, que lo usa como temática, se influencia por él o lo explora y muestra. En el videoarte beat se muestran videos subjetivos, que transmiten a través de formas, colores, texturas, sonidos y distorciones, yuxtaponiendo y manipulando imágenes para generar sentido y sensación. 
El cine nos ayuda a comprender el fenómeno beat desde varias direcciones: la experimentación creativa, la introspección en busca de respuesta sobre quién es uno y cuál es su lugar en el mundo, la investigación de la cultura beat y adaptaciones cinematográficas de obras de esta generación.
También podemos decir que la cultura beat influenció en el teatro, happening y performances de los años 60, que cultivan la expresión espontánea, improvisación, y el juego con los límites. Tocan temas sociales y buscan romper las fronteras entre lo real y lo ficticio, el público y los actores, la vida y el arte. Muchas veces se elimina la trama y se usa mucho la intertextualidad. El performance y el happening hacen uso del cuerpo humano para significar la existencia de manera implicante y revelatoria, realizando representaciones simbólicas que apelan al imaginario del público. La violencia es un tema o un medio recurrente, que se lleva más allá al enfocarse como sacrificio de sí en el Accionismo Vienés. Los artistas de esta corriente abordan temas relacionados con los límites emocionales, catárticos y psicológicos del ser humano, exhibiendo la fragilidad de su cuerpo deformado y recargado de objetos con carga simbólica para expresar un sentido de lo incompleto y deficiente respecto a alguna referencia. Estas manifestaciones se relacionan con el beat en el desacato a las normas, la creación libre y manifestación agresiva. 
En cuanto a la fotografía, la mirada beat registra su entorno urbano de manera sensible, aludiendo al concepto de individuo perdido en el laberinto y sometido a agresiones, como pobreza y soledad. Fotógrafos como Robert Frank nos muestran retratos fragmentados, desenfocados a veces, que dan la sensación de vacío; por otra parte, Daido Moriyama explora la realidad de la post guerra, desprendiendo al individuo de su contexto; Larry Clark y Dennis Hopper se centran en el espacio privado de los individuos como extensiones de sí mismos y de su memoria. También encontramos fotografías conceptuales que construyen realidades simbólicas, con una propuesta de lectura abierta. Éstas, suelen usar intertextualidad, objetos simbólicos y hasta cadáveres humanos.
Y en cuanto a la ilustración, el comic underground tiene un lugar central, siendo Robert Crumb uno importante exponente, creador de comics, carátulas e historias llevadas al cine como Fritz The Cat. Influenció también de manera notoria en los carteles polacos para cine y teatro, con su gráfica impactante, y muchas veces agresiva e inquietante. El collage estuvo también presente en trabajos de artistas como John James, y acompañó al beat tanto en las imágenes en movimiento como en las fijas.

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